Bienvenido visitante numero:

domingo, 24 de octubre de 2010

Nos traicionamos sin duda a nosotros mismos, cuando en aras de formar parte de algo ajeno, disimulamos lo que en realidad somos, para adaptarnos a lo que creemos que los demás quieren que seamos y que no tiene nada que ver con la esencia verdadera de nuestro ser. La vida se llena de esta forma de disimulos y de falsas apariencias y tal es así, que llegamos a pensar que sólo nos acabarán aceptando si mostramos una versión light, cuando no falsa, de nosotros mismos.

Y así nos vamos adaptando y nos volvemos serios, aunque seamos alegres o risueños cuando en realidad somos serios o aficionados a tal o cual cosa, aunque en realidad la odiemos y nos llegamos a vestir uniformemente al resto, aunque tengamos estilo propio y frecuentamos sitios en los que no nos sentimos cómodos o acabamos, en definitiva, haciendo cosas que no nos gusta hacer…

No hay comentarios:

Publicar un comentario